Siendo tiempo,
es imposible saber lo
rápido que puedes recorrer
a los cuerpos.
Solo tú,
minutero del alba, puedes
diagnosticar en las noches
de espera;
eterno respaldo si caigo
embriagado en cambiar de vida.
Cuan es el peso de tus lágrimas
como las mías,
que sin quererlo ya no quiero cambiar
de días,
que pienso solamente en como se portará
el camino,
pues rumbo ya tomamos.
Jurando eterno alba,
como cada noche cuando salta
la rabia,
como cuando quiero ser verso.
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