Estaba escribiendo
así, un día como hoy,
un día de Agosto perdido
o quizás alguien perdido en un día
de Agosto.
Acaso hay alguien que no se pierda?
El tiempo ha decidido dar tregua
unos días:
lluvia por los campos amarillos y
trueno para el cerro,
balcones vacíos y banderas sin
público,
brisa en las alturas y luz tenue
vestida de gris.
Supongo que escribía sobre eso.
de las ciudades olvidadas,
de los pueblos abandonados,
de las ruinas.
De cuando nos creíamos que el mundo
era pequeño,
de cuando se empiezan a ensanchar
los márgenes
hasta que descubres que no hay
limites y, por lo tanto,
te haces diminuto.
De cuando te das cuenta y
-objetivamente- no eres nada,
que nada importa.
De cuando la objetividad no es
más que otro parámetro subjetivo
que nos tocó vivir.
De cómo me educaron para contar de
diez en diez,
de lo de la vida plena y longeva,
de cómo se ahorraron la forma para
cubrir su vacío.

