lunes, 27 de agosto de 2018

Desde ninguna parte


Estaba escribiendo

así, un día como hoy,

un día de Agosto perdido
o quizás alguien perdido en un día de Agosto.

Acaso hay alguien que no se pierda?

El tiempo ha decidido dar tregua unos días:
lluvia por los campos amarillos y trueno para el cerro,
balcones vacíos y banderas sin público,
brisa en las alturas y luz tenue vestida de gris.

Supongo que escribía sobre eso.

de las ciudades olvidadas,
de los pueblos abandonados,
de las ruinas.





De cuando nos creíamos que el mundo era pequeño,
de cuando se empiezan a ensanchar los márgenes
hasta que descubres que no hay limites y, por lo tanto,
te haces diminuto.
De cuando te das cuenta y
 -objetivamente- no eres nada,
que nada importa.

De cuando la objetividad no es
más que otro parámetro subjetivo que nos tocó vivir.

De cómo me educaron para contar de diez en diez,
de lo de la vida plena y longeva,
de cómo se ahorraron la forma para cubrir su vacío.






No hay comentarios:

Publicar un comentario