viernes, 19 de julio de 2019

Despedidas al borde del cuenco


Despedidas al borde del cuenco

Hallaron mi cadáver 
cerca de la orilla del río
una grisácea mañana de febrero;
apenas unos pocos rayos de sol 
podrían atravesar las nubes,
el viento era frío.

La autopsia reveló 
-muy a pesar de las aparentes pruebas-
que mi organismo no cesó debido al álgido clima,
no hubo mente capaz de explicar la razón de mi muerte.

A pesar de que se abrió una pequeña investigación
 pronto la causa fue archivada

aunque las voces imploraban la habladuría 
la excusa del paro cardiaco fue suficiente para acabar con el morbo de aquel misterio.


En el bolsillo derecho
de mi pantalón
restos de yeso en polvo 
y trozos de roca de algún cancha de la zona

sobre mi lengua.
como el papel empapado a punto de deshacerse
una pua desgastada
con lo que parecía ser una gota de sangre estampada en el centro.

13/2/2019  00:13  Adiós, ciudad del frío. Qué poco queda ya..
















































19/7/2019
"Dame fuerzas ahora 
que estoy lejos de ti,
ahora que ni te acuerdas 
de como te sobreviví"

















































Y recuerda, nunca olvides:
ven a este mundo.

domingo, 17 de marzo de 2019

Fondo de cajón I

Me dijo cuenta ovejas,
aunque mejor que cuenten ellas.

No soy capaz de escribir
que está pasando en mis adentros,
vivo en un tictac que picotea
en el constante rencor que hacen los grilletes.

Qué sabrán las ovejas de cómo rezumo
si jamás probaron de la hierba de mi prado.

Y sí, es posible que,
entre las cuerdas del solfeo,
respire un instante en la eterna tranquilidad
que un día prometí.



Pero si ese tambor es sincero
entonces, por qué no anuncia el fin del periodo?
Por qué ese desierto en el que solo puedo creerme un error,
una errata en un libro de colegio?

Deja que arda mi piel
hasta se rompa escamosa ahogada en la destrucción,
que al menos algo de luz entre por esos destrozos.

Deja que arda mi piel,
mientras el palacio se derrumba

quedará la alegría de los últimos momento.

Si no es una guerra lo que habita en mi
entonces me he equivocado de paz.

Si el arte no palia me he equivocado
en la manera de sobrellevar el tiempo

Puedes dejarme caer
arañaré hasta el último centímetro del desfiladero

condéname a morir
y me iré lejos para olvidarme.

Si solo somos eso que hemos construido,
los momentos que hemos arrojado a nuestro orbe.
quizás el olvido sea lo que menos duela.

Hazme saber el precio
si eres capaz de ponérselo a todo cuánto percibes,

dímelo una sola vez
y me convertiré en un fantasma,

y eso seré: una sombra en tu presente
un pasado de diario abandonado,
un alfil enterrado en el tablero.























Más contenido proximamente
JY







lunes, 27 de agosto de 2018

Desde ninguna parte


Estaba escribiendo

así, un día como hoy,

un día de Agosto perdido
o quizás alguien perdido en un día de Agosto.

Acaso hay alguien que no se pierda?

El tiempo ha decidido dar tregua unos días:
lluvia por los campos amarillos y trueno para el cerro,
balcones vacíos y banderas sin público,
brisa en las alturas y luz tenue vestida de gris.

Supongo que escribía sobre eso.

de las ciudades olvidadas,
de los pueblos abandonados,
de las ruinas.





De cuando nos creíamos que el mundo era pequeño,
de cuando se empiezan a ensanchar los márgenes
hasta que descubres que no hay limites y, por lo tanto,
te haces diminuto.
De cuando te das cuenta y
 -objetivamente- no eres nada,
que nada importa.

De cuando la objetividad no es
más que otro parámetro subjetivo que nos tocó vivir.

De cómo me educaron para contar de diez en diez,
de lo de la vida plena y longeva,
de cómo se ahorraron la forma para cubrir su vacío.