"Ellos se rindieron, no sé que les pasó ni que tipo de
desidia se aferró a sus manos, pero fue así. Amigos míos que son como hermanos,
compañeros o meros conocidos, se rindieron, dejaron que algo o alguien
decidiese por ellos. Razones hay de sobra, está claro, la vida a veces (casi
siempre), te da un motivo para rendirte, pero nunca pensé, o mejor dicho, nunca
me dejé creer que ellos se rendirían, tenían tantas cosas que mostrar, tenían
tanto que decirle al mundo...
Está claro, ellos se rinden, otros no, nosotros no! que
cojones, me niego, me niego a darle la razón al tiempo, me niego a pensar que soy una simple cifra
que no puede comerse el mundo. Respeto su opinión, que menos, son parte de mi
gente, pero no... yo no lo acepto, no vine para nada, o al menos me muero en el
intento de romper esa jodida regla. Sé que tú tampoco te dejaste agarrar por
ellos, sé que tú vas a luchar, no hemos nacido en la época equivocada, no hemos
vivido en el lugar no correspondido, no hemos sufrido para nada... Vamos a
cambiar el mundo, vamos a hacer el genocidio más cruel dentro del olvido, no
vamos a tener piedad, recuerda: la vida
es de los que luchan, los que se rinden simplemente son parte de ella."
Aquella
noche comprendí que estábamos tan solos que había que ganar la guerra.
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