viernes, 17 de octubre de 2014

Poema que escribí con 17 años(?)

Bares y desamores.

Esta noche, no hay más desazón
que las tempranas horas que me convierten en vagabundo,
nocturno, paso las noches así, desde
que el amor es vida y el desengaño la muerte, me hundo.

Desde que decidí convertir la saliva
de los besos en amargos chupitos de tequila,

desde que leo Neruda y el desamor solo
es la fuente de inspiración, como una cerveza o un porro.

Mendigo me hospedo en rotondas al alcance
de una habitación que abre a las 7 de la mañana,
mi libreta hace garabatos, danzan los gatos
y me recuerdan que las resacas se ahogan como las ranas.

Ojalá que solo sea un sueño y esta risa
fruto de un chiste, que este escalofrío sea de brisa.

Si otro bar es la meta entonces lo
hemos perdido todo, -¿perdona tienes un cigarro?
fumar no mata, los disgustos tampoco,
por algo lo llaman dar un tiro, por algo me equivoco.

Ya no es factible mirar estrellas ni
jugar a hundirnos en el sucio pozo de barro.
el cielo ya no es el mismo, la vida se consume,
pero yo seré ese cabrón que la achantará para que otro no se lo fume...

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