domingo, 27 de julio de 2014

La vida en Cardiff (diario de Gales)


Viven en casas
que cualquier extranjero
diría que están abandonadas,
pequeños palacios en ruinas
con confortables habitaciones
por dentro,
enormes escaleras
enmoquetadas habitan el corazón
de la vivienda;

el salón es la habitación
para hablar,
beber o colocarse de cualquier forma
mientras una psicodélica
música reggae baña el ambiente.

Ellos lo decidieron así,
nunca falta la priva o
una buena mercancía,
ellos decidieron vivir de la droga
mientras la droga les chupaba los sueños,
sueños que podías ver en sus
sonrisas que nunca alcanzarían.

No hay desamor,
no hay sitio para lo malo,
solo está el presente
y si en algún momento aparecen los
malos recuerdos,
los inoportunos bajones,
no pasa nada,
una buena dosis o un gran canuto
les arreglará bien el día.

A veces pasan los ratos
en tejados para poder saludar a
aquellos que esa noche van a
casa del camello a volar
y a olvidarse
de que no pueden vivir lejos de allí.

Prueban todas las sensaciones,
y ríen mientras mantas de sudor
han arropado su cuerpo helado
por el ácido,
consumido por su vida,
enloquecido de placer...

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